UNICEF: “No cesa el flujo de menores centroamericanos a Estados Unidos”

Miles de niños que tratan de escapar de la violencia de pandillas y de la pobreza en Centroamérica se han dirigido este año a Estados Unidos, y no hay indicios de que el flujo esté disminuyendo, dijo este lunes el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

En los primeros seis meses de 2016, señaló el Unicef en un informe, casi 26 mil menores sin acompañamiento de un adulto fueron aprehendidos en la frontera de Estados Unidos con México junto con 29 mil 700 personas que viajaban en grupos familiares, mayormente madres y niños pequeños.

La mayoría de los niños migrantes provienen de El Salvador, Guatemala y Honduras, tres naciones con altas tasas de homicidio y de pobreza, agregó el Unicef.

“Es desgarrador pensar en estos niños —en su mayoría adolescentes, pero algunos incluso más jóvenes— realizando el agotador y extremadamente peligroso viaje en busca de seguridad y una mejor vida”, dijo en el reporte Justin Forsyth, subdirector ejecutivo del Unicef.

“El flujo de refugiados y migrantes jóvenes pone de relieve la crucial importancia de afrontar la violencia y condiciones socio-económicas en sus países de origen”, agregó.

Estados Unidos presionó a México para que incrementara las detenciones de migrantes después que la cifra de niños sin acompañamiento que llegaron a Estados Unidos subió a más de 44 mil 500 en los primeros seis meses de 2014. El año pasado, las autoridades mexicanas aprehendieron a casi 36 mil niños, de los cuales más de la mitad no tenían compañía de un adulto. En comparación, México detuvo sólo 9 mil 600 niños en 2013.

Según cifras del gobierno mexicano citadas por el Unicef, más de 16 mil niños migrantes de El Salvador, Guatemala y Honduras fueron detenidos en México en el primer semestre de 2016.

No obstante, miles siguen llegando a Estados Unidos.

Aunque los niños sin acompañamiento que son aprehendidos en Estados Unidos tienen garantizada una audiencia en la corte de inmigración, no tienen derecho a que el tribunal les asigne un abogado.

Pero el Unicef resaltó datos que muestran que tener un abogado representa una enorme diferencia.

Una comparación de casos iniciada en 2015 mostró que hasta junio de 2016, se ordenó la deportación de 40 por ciento de niños que no contaron con representación jurídica, en comparación con 3 por ciento en el caso de niños que si tuvieron un abogado.

“Si son deportados, algunos de ellos podrían ser asesinados o violados por las pandillas de las que quisieron escapar”, señaló el Unicef.

La agencia mencionó detalladamente los riesgos de tratar de llegar a Estados Unidos en el reporte titulado Sueños rotos: El peligroso viaje de niños de Centroamérica a Estados Unidos. Éstos van desde ser traficados, secuestrados o víctimas de bandas del crimen organizado, hasta morir en el calor del desierto.

Muchas niñas han reportado haber sido obligadas a trabajar en burdeles y bares en México y Guatemala, y el Unicef citó un reporte de Amnistía Internacional que dice que hasta seis de cada 10 mujeres y niñas sufren violación sexual durante su travesía.

El Unicef dijo que los niños migrantes no deberían ser detenidos y deberían tener total acceso a atención médica y otros servicios, y que se les debe permitir vivir con sus familias cuando sea posible.

Añadió que está trabajando con sus asociados para atender las causas de la migración.

“Debemos recordar que los niños, cualquiera que sea su estatus, son primero y ante todo, niños”, dijo Forsyth. “Tenemos el deber de mantenerlos a salvo en un medio ambiente saludable y propicio”.

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