La “Resegregación” en el Sur de California: Cuando los blancos evitan vivir junto con hispanos

Varias ciudades del sur de California han conocido un enorme cambio social en los últimos años, con un aumento de residentes hispanos y una disminución de personas blancas no hispanas, destacó hoy un experto en comportamiento social y su relación con la psicología y la política.

El investigador Michael Bader señaló en un artículo publicado en abril del 2016 en el diario Los Ángeles Times, que en la medida en que aumenta la población hispana en algunas ciudades, los residentes blancos no hispanos optan por mudarse hacia otras zonas con mayoría blanca.

Bader advierte que este fenómeno, al que denomina “resegregación”, representa una nueva forma de aislamiento de las comunidades de color con respecto a las comunidades blancas.

“Covina, a 22 millas al este del centro de Los Ángeles, ofrece un ejemplo de una ciudad en riesgo de ‘resegregación'”, destacó Bader que en su investigación ilustró que la ciudad en el 2014 tenía aproximadamente 57 % de latinos frente a tan solo 26 % de residentes blancos no hispanos.

“Típicamente consideramos los vecindarios con por lo menos 10 % de cada grupo como racialmente integrados. Pero la mezcla se está desmoronando”, anotó el experto.

En efecto, según señaló, en 1980 los latinos representaban el 13 % de los residentes de Covina, el 26 % en 1990, el 40 % en el 2000 y el 52 % en 2010.

“Para 2025, Covina probablemente será mayoritariamente latino”, predijo el investigador.

Un fenómeno similar pero con la comunidad afroamericana sucede en Compton, al sur de Los Ángeles, donde en 1980 cerca de tres cuartos de la población era negra.

“Para 1990 la mezcla era alrededor de 52 % negro y 43 % latino. En 2014, dos tercios son latinos”, detalla la investigación.

El caso no es único en California ya que ha sucedido en otras ciudades como Norwalk, Connecticut.

En Norwalk “en 1990, justo menos de la mitad de los residentes eran latinos y cerca de un tercio eran blancos. Para 2014, los latinos comprendían el 70 % de los residentes y los blancos (sólo) el 11 %”, anotó.

Señalando que “la inmigración es un factor obvio” y que “las preferencias blancas son otro factor mayor que ayuda a explicar la ‘resegregación'”, el analista sugiere que parte de la solución es ofrecer más información.

En su análisis encontró que parte del fenómeno se debe a que los blancos no saben casi nada sobre algunas de las áreas donde hispanos, asiáticos, afroamericanos y blancos viven en forma compartida.

“Debido a que muchos de los cambios en integración son basados en las decisiones de los blancos, el futuro demográfico de Los Ángeles está en sus manos”, anotó Bader.

Si los blancos buscan y aprenden sobre estos vecindarios donde se vive la integración, “pueden hacer de Los Ángeles un ejemplo para la nación”, dijo el experto.

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